domingo, 22 de junio de 2014

REALIDAD NOMINAL


La propuesta del alcalde, Alfonso Candón, de denominar a la popularmente conocida como “antigua nacional cuarta” Avenida Rey Felipe VI me ha suscitado varias reflexiones, entre ellas el modo en que un nombre puede variar el concepto de una infraestructura sobre la que, estrictamente, no se ha producido variación alguna. “Antigua nacional cuarta” incorpora sones ochenteros, que escenifican hileras de camiones sazonadas de vehículos que aspiran a la bendición del aire acondicionado y carteles de bebidas alcohólicas y tabacos campando a sus anchas sobre pajuzos sembrados, mientras que Avenida Rey Felipe VI parece solemnizar, a día de hoy, una especie de relación privilegiada con la Historia y el futuro para un vial elevado por su nueva rotulación a suave moqueta, a carretera de seguridad inmaculada.

Por otra parte, la decisión nominativa que la Junta de Gobierno Local adoptará en los próximos días ha puesto de moda una travesía importante en nuestro paisaje urbano. Actualmente, acosados por una grave crisis económica nacional, se antoja impensable que el Ayuntamiento disponga de la capacidad financiera que requieren actuaciones de este jaez: conocido resulta que a duras penas afronta su solo mantenimiento, pendiente estos últimos días de tapar algunos de los baches que asaltan su cutis.

Las referencias del alcalde a las visitas efectuadas por los miembros de la Familia Real a la ciudad en otros años me han devuelto aquellas escenas en las que el hoy rey, entonces príncipe, participaba en la Semana Náutica,  o aquellas en las que se recoge la inauguración de la Fundación Rafael Alberti, con las presencias de don Juan Carlos y doña Sofía, así como el propio escritor, tornándose inevitable comparar el esplendor de la entidad hace dieciséis años y sus presentes dificultades.

Curioso comprobar cuántas sensaciones inspira el simple cambio de un nombre, cuántos recuerdos afloran, liberados por la nueva sonoridad.

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
22 de Junio de 2014


domingo, 8 de junio de 2014

NOVEDADES EN EL TELÓN


Los últimos días han incorporado algunos elementos al análisis de las elecciones municipales del próximo año. Los datos emanados de los comicios europeos aportan información más valiosa de la que acostumbra a pensarse, por mucho que las matizaciones sean inevitables al tratarse de convocatorias distintas. Así, se observa que el PP sigue mostrando su  primacía: los populares (6.813 papeletas) experimentan un notable descenso sobre 2009, remontable en clave local, donde se observan mejoras en diversas gestiones bajo el mando de un Alfonso Candón cada vez más omnipresente en su obsesión por la cercanía al ciudadano. Además, los anteriores apoyos populares parecen haberse decantado por la abstención en lugar de por la fuga a otras siglas, lo que los torna más recuperables, y lo previsible es que el PP se haría con la mayor parte de los 475 sufragios de Vox.

El PSOE, segunda fuerza en la cita de hace dos semanas con sus 4.822 apoyos, podría mantener esa posición el próximo mayo si los andalucistas flaquean (los 626 votos cosechados son un toque de atención) y la previsible irrupción de Podemos (2.652) reduce el botín de una Izquierda Unida (2.884) que ha superado a Pablo Iglesias por sólo 232 sufragios. El modo en que los socialistas resuelvan la situación nacional que atraviesan influirá en las opciones de David de la Encina, supeditadas, desde luego, al cuadro macroeconómico que la ciudad y el país presenten entonces.

Las divergencias mostradas por el ex alcalde, Hernán Díaz, en torno a Ciudadanos (637), tras el engullimiento silente de IP, dañan la estrategia de Silvia Gómez, que se vería afectada si otra marca independiente irrumpe en el escenario. Los 1.973 votos cosechados por UPyD suponen una buena noticia para las aspiraciones de la formación magenta de obtener representación, aunque debe concienciarse de que tal objetivo requiere la intensificación de su actividad.


Creo que unos comicios locales celebrados hoy nos depararían un salón de plenos preso de la fragmentación, en el que un portón observaría diversas bisagras y alguna puerta aspiraría a unir goznes para constituir un portón de aglomerados.  

Francisco Lambea
Diario de Cádiz
8 de Junio de 2014